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miércoles, 31 de julio de 2019

HISTORIA DE DON ANICETH


HISTORIA DE DON ANICETH

Don Aniceth era un poblador del distrito de colcamar, cierto día cuando el pueblo se encontraba en celebraciones carnavalescas el entró mayordomo de la yunza. ya el tiempo se acercaba para que devuelva al pueblo dicha yunza, pero no contaba con el dinero suficiente, entonces una de esas tantas noches en la que compartían los sagrados alimentos él le planteo a su esposa que se iría a trabajar para reunir el dinero necesario ya que la fiesta se aproximaba y se tendría que presentar una fiesta pomposa de la que el pueblo jamás olvidaría. Entonces la mujer pregunto, Amor ¿adónde piensas ir? Él con una voz suave y tranquila le dijo:
-iré por el distrito de Ocalli un amigo me consiguió trabajo allá, pero mujer tu no estés triste no me pasara nada.
Al día siguiente su amable esposa se despertó bien temprano para prepararle su almuerzo ya que su viaje era muy largo y llevaba un día de camino. Don Aniceth salió de su casa bien temprano, puso al hombro su alforja en la que llevaba un poco de cancha para el saciar su hambre en el camino. entonces emprendió su viaje rumbo a Ocallí siendo aproximadamente las 5 de la mañana, todo era oscuro aún no se contaba con la presencia de nuestro astro rey, todo estaba rodeado de tiniebla no se podía divisar entre el páramo de la cordillera. mientras caminaba por esos caminos reducidos y riesgosos en la oscuridad ya iba amaneciendo, al llegar a Cruz Urco escucho pasos que venían de la parte trasera, él pensó que talvez se trataría de algún comunero, por lo que entonces redujo sus pasos para que la otra persona pudiera acercarle y así el dejaría de seguir la caminata solo. Camino lento y se podía escuchar que estaba muy próximos los pasos, se iba acercando más y más pero no veía a nadie. Eran aproximadamente 5.30 am cuando de en medio de la neblina se acercaba un hombre montado sobre su caballo blanco. este era el diablo, la rienda que llevaba este era de oro y brillaba en medio de la oscuridad. El saludo con voz suave a aquel extraño.
- buenos días patrón.
y en esos dichos el hombre extraño le pregunto ¿hacia dónde te diriges?, a lo que don Aniceth contesto.
- me estoy yendo al distrito de Ocalli en busca de trabajo porque necesito dinero.
en eso el hombre le dijo: Sube tras mío yo te llevo, pero cierra los ojos y cuando yo te diga recién podrás abrirlos. Don Aniceth acepto se subió y de inmediato cerro sus ojos. El viaje seguía, pero don Aniceth no podía disfrutar del paraje, calculada una hora aproximada de viaje cuando de repente el hombre le dijo:
ahora abre tus ojos. Cuando don Aniceth abrió los ojos vio que se encontraba en una ciudad bien grande y resplandeciente que jamás había visto sus ojos pues se parecía a  un astro, luego le dijo: Ahora te llevare a mi casa, cuando  llegaron a su casa este le miró fijamente y sin atemorizar exclamo: Te daré algo pero no se lo dirás a nadie es solo para ti .Don Aniceth acepto  y vio que el diablo saco un pedazo de heces seca del ganado y con una voz fiable le dijo: Tómalo los llevaras a tu casa y colocaras debajo de tu cama pero sin que te vea tu esposa y ningún otro, nadie debe enterarse de esto, todos los días le darás de comer harina blanca sin que te vea tu esposa, porque si alguien se entera veras lo que te pasara. Don Aniceth al escuchar esto prometió al supuesto hombre (que era el diablo) no contarle nada a nadie, en recompensa le dio la cancha que le había preparado su esposa. Entonces el diablo le dijo ahora vamos sube a mi caballo te llevo de vuelta a tu casa don Aniceth se subió al anca y el diablo le dijo cierra tus ojos prosiguieron el viaje que no duro mucho, después otra vez le dijo abre tus ojos. Cuando don Aniceth abrió sus ojos se dio cuenta que se encontraba nuevamente en Cruz Urco con un gesto amable y humilde él se despidió del diablo en ese entonces este desapareció.
Don Aniceth se regresó a su casa de inmediato para ocultar aquel secreto que se le fue entregado, pero al llegar a casa su esposa le pregunto: ¿Por qué regresaste o te paso algo? el con un semblante tranquilo contesto.
- me regrese del camino porque encontré a alguien que regresaba del temple y me dijo que no había trabajo, entonces sin más que hacer me regrese. su esposa al escuchar esto le había creído, después de decir esto don Aniceth se dirigió a su cuarto muy precavido observo de lado a lado que no lo viera su esposa, rápidamente cogió una manta pequeña lo envolvió y lo metió al obsequio en una olla de tierra debajo de su cama, sin dejar la mínima pista salió.
Al día siguiente se despertó bien temprano a moler maíz blanco para darle de comer a ese pedazo de heces seca. cuando su espesa se despertó fue a preparar el desayuno, el aprovecho para darle la harina a las heces secas, cogió la ollita de tierra y en eso que abrió la manta que envolvía a las heces se encontró con la sorpresa que estaba con dinero. el contento cogió el dinero y agregó la harina molida a las heces secas, la cubrió con la manta y lo fundió nuevamente bajo su cama, de inmediato salió del cuarto fue a desayunar para ir a su chacra. todos los días hacia lo mismo sin olvidarse y cada día que lo alimentaba a las heces recogía dinero, cuando su esposa le pedía dinero él se lo daba si renegar la cantidad que pedía.
Cuando por fin llego el gran día en la que se llevaba a cabo la fiesta siendo la mejor de todos los tiempos y sobre todos esos gastos él seguía teniendo más dinero, la gente se sorprendía pues el solo se dedicaba a su chacra, hasta su propia esposa se sorprendía porque no sabía de donde aparecía tanto dinero ya que el esposo solo se dedicaba a trabajar en la chacra y no vendían nada, él le proporcionaba siempre el dinero suficiente cada semana. un día su esposa sorprendida de tal hecho le pregunto de donde sacaba dinero y él con voz de confianza le decía que vendía productos de la chacra, pero lo que veía le impidió creer lo que afirmaba el esposo la mujer quiso saber y entonces lo amenazo.
- si tu no me dices de donde sacas el dinero te denuncio por ladrón porque yo no quiero rateros en mi casa, lo que estás haciendo es robar por eso tienes dinero ,el señor Aniceth al escuchar las amenazas de su esposa tuvo miedo y le contó toda la verdad todo lo que había pasado y de donde sacaba el dinero, lo llevó hasta su cuarto cogió la ollita de tierra que estaba debajo de su cama le abrió la manta que cubría las heces su esposa vio el dinero y se puso muy contenta al ver esto se convenció que su esposo no era un ratero y se puso feliz.
En la noche cuando se fueron a dormir don Aniceth tuvo un sueño donde el diablo le revelo el secreto y le dijo ahora si vas a morir. al día siguiente el asustado se levantó de su cama, pero no se sentía bien le dolía todo el cuerpo entonces no se fue a su chacra ese día tardo bien enfermo le dolía todo su cuerpo y cada momento que pasaba se sentía más enfermo así paso los días hasta que todo su cuerpo se comenzó a hincharse, su esposa muy asustada no entendía el porqué de la enfermedad y él le dijo:
-No te preocupes yo moriré pronto porque jamás tenía que revelar el secreto que el diablo me dio. La mujer se puso muy triste y así el señor Aniceth empeoró más y más hasta que un día no pudo afrontar la situación y murió, del mismo modo también las heces la olla habían desaparecido. la mujer se quedó viuda todo porque ella le obligo a su esposo revelarle el secreto.

                                                       Fuente: Vicente Chavez Quilo
Recopilado por: Noemi Zuta Chavez