HISTORIA DE DON ANICETH
Don Aniceth era un poblador del distrito de colcamar, cierto día
cuando el pueblo se encontraba en celebraciones carnavalescas el entró
mayordomo de la yunza. ya el tiempo se acercaba para que devuelva al pueblo dicha
yunza, pero no contaba con el dinero suficiente, entonces una de esas tantas
noches en la que compartían los sagrados alimentos él le planteo a su esposa
que se iría a trabajar para reunir el dinero necesario ya que la fiesta se aproximaba
y se tendría que presentar una fiesta pomposa de la que el pueblo jamás
olvidaría. Entonces la mujer pregunto, Amor ¿adónde piensas ir? Él con una voz
suave y tranquila le dijo:
-iré por el distrito de Ocalli un amigo me consiguió trabajo allá,
pero mujer tu no estés triste no me pasara nada.
Al día siguiente su amable esposa se despertó bien temprano
para prepararle su almuerzo ya que su viaje era muy largo y llevaba un día de camino.
Don Aniceth salió de su casa bien temprano, puso al hombro su alforja en la que
llevaba un poco de cancha para el saciar su hambre en el camino. entonces emprendió
su viaje rumbo a Ocallí siendo aproximadamente las 5 de la mañana, todo era
oscuro aún no se contaba con la presencia de nuestro astro rey, todo estaba
rodeado de tiniebla no se podía divisar entre el páramo de la cordillera. mientras
caminaba por esos caminos reducidos y riesgosos en la oscuridad ya iba amaneciendo,
al llegar a Cruz Urco escucho pasos que venían de la parte trasera, él pensó que
talvez se trataría de algún comunero, por lo que entonces redujo sus pasos para
que la otra persona pudiera acercarle y así el dejaría de seguir la caminata
solo. Camino lento y se podía escuchar que estaba muy próximos los pasos, se iba
acercando más y más pero no veía a nadie. Eran aproximadamente 5.30 am cuando de
en medio de la neblina se acercaba un hombre montado sobre su caballo blanco. este
era el diablo, la rienda que llevaba este era de oro y brillaba en medio de la
oscuridad. El saludo con voz suave a aquel extraño.
- buenos días patrón.
y en esos dichos el hombre extraño le pregunto ¿hacia dónde
te diriges?, a lo que don Aniceth contesto.
- me estoy yendo al distrito de Ocalli en busca de trabajo
porque necesito dinero.
en eso el hombre le dijo: Sube tras mío yo te llevo, pero
cierra los ojos y cuando yo te diga recién podrás abrirlos. Don Aniceth acepto se
subió y de inmediato cerro sus ojos. El viaje seguía, pero don Aniceth no podía
disfrutar del paraje, calculada una hora aproximada de viaje cuando de repente
el hombre le dijo:
ahora abre tus ojos. Cuando don Aniceth abrió los ojos vio
que se encontraba en una ciudad bien grande y resplandeciente que jamás había
visto sus ojos pues se parecía a un
astro, luego le dijo: Ahora te llevare a mi casa, cuando llegaron a su casa este le miró fijamente y
sin atemorizar exclamo: Te daré algo pero no se lo dirás a nadie es solo para
ti .Don Aniceth acepto y vio que el
diablo saco un pedazo de heces seca del ganado y con una voz fiable le dijo: Tómalo
los llevaras a tu casa y colocaras debajo de tu cama pero sin que te vea tu
esposa y ningún otro, nadie debe enterarse de esto, todos los días le darás de
comer harina blanca sin que te vea tu esposa, porque si alguien se entera veras
lo que te pasara. Don Aniceth al escuchar esto prometió al supuesto hombre (que
era el diablo) no contarle nada a nadie, en recompensa le dio la cancha que le
había preparado su esposa. Entonces el diablo le dijo ahora vamos sube a mi
caballo te llevo de vuelta a tu casa don Aniceth se subió al anca y el diablo
le dijo cierra tus ojos prosiguieron el viaje que no duro mucho, después otra vez
le dijo abre tus ojos. Cuando don Aniceth abrió sus ojos se dio cuenta que se
encontraba nuevamente en Cruz Urco con un gesto amable y humilde él se despidió
del diablo en ese entonces este desapareció.
Don Aniceth se regresó a su casa de inmediato para ocultar
aquel secreto que se le fue entregado, pero al llegar a casa su esposa le
pregunto: ¿Por qué regresaste o te paso algo? el con un semblante tranquilo contesto.
- me regrese del camino porque encontré a alguien que
regresaba del temple y me dijo que no había trabajo, entonces sin más que hacer
me regrese. su esposa al escuchar esto le había creído, después de decir esto
don Aniceth se dirigió a su cuarto muy precavido observo de lado a lado que no
lo viera su esposa, rápidamente cogió una manta pequeña lo envolvió y lo metió al
obsequio en una olla de tierra debajo de su cama, sin dejar la mínima pista
salió.
Al día siguiente se despertó bien temprano a moler maíz
blanco para darle de comer a ese pedazo de heces seca. cuando su espesa se despertó
fue a preparar el desayuno, el aprovecho para darle la harina a las heces
secas, cogió la ollita de tierra y en eso que abrió la manta que envolvía a las
heces se encontró con la sorpresa que estaba con dinero. el contento cogió el
dinero y agregó la harina molida a las heces secas, la cubrió con la manta y lo
fundió nuevamente bajo su cama, de inmediato salió del cuarto fue a desayunar para
ir a su chacra. todos los días hacia lo mismo sin olvidarse y cada día que lo
alimentaba a las heces recogía dinero, cuando su esposa le pedía dinero él se
lo daba si renegar la cantidad que pedía.
Cuando por fin llego el gran día en la que se llevaba a cabo
la fiesta siendo la mejor de todos los tiempos y sobre todos esos gastos él seguía
teniendo más dinero, la gente se sorprendía pues el solo se dedicaba a su
chacra, hasta su propia esposa se sorprendía porque no sabía de donde aparecía
tanto dinero ya que el esposo solo se dedicaba a trabajar en la chacra y no vendían
nada, él le proporcionaba siempre el dinero suficiente cada semana. un día su
esposa sorprendida de tal hecho le pregunto de donde sacaba dinero y él con voz
de confianza le decía que vendía productos de la chacra, pero lo que veía le
impidió creer lo que afirmaba el esposo la mujer quiso saber y entonces lo
amenazo.
- si tu no me dices de donde sacas el dinero te denuncio por ladrón
porque yo no quiero rateros en mi casa, lo que estás haciendo es robar por eso
tienes dinero ,el señor Aniceth al escuchar las amenazas de su esposa tuvo
miedo y le contó toda la verdad todo lo que había pasado y de donde sacaba el
dinero, lo llevó hasta su cuarto cogió la ollita de tierra que estaba debajo de
su cama le abrió la manta que cubría las heces su esposa vio el dinero y se
puso muy contenta al ver esto se convenció que su esposo no era un ratero y se
puso feliz.
En la noche cuando se fueron a dormir don Aniceth tuvo un
sueño donde el diablo le revelo el secreto y le dijo ahora si vas a morir. al día
siguiente el asustado se levantó de su cama, pero no se sentía bien le dolía
todo el cuerpo entonces no se fue a su chacra ese día tardo bien enfermo le dolía
todo su cuerpo y cada momento que pasaba se sentía más enfermo así paso los
días hasta que todo su cuerpo se comenzó a hincharse, su esposa muy asustada no
entendía el porqué de la enfermedad y él le dijo:
-No te preocupes yo moriré pronto porque jamás tenía que
revelar el secreto que el diablo me dio. La mujer se puso muy triste y así el
señor Aniceth empeoró más y más hasta que un día no pudo afrontar la situación
y murió, del mismo modo también las heces la olla habían desaparecido. la mujer
se quedó viuda todo porque ella le obligo a su esposo revelarle el secreto.
Fuente: Vicente Chavez Quilo
Recopilado por: Noemi Zuta Chavez
Buena historia
ResponderEliminarthanks you friend
Eliminarsorprendente me gusto mucho.
ResponderEliminarnecesito comentarios en mi próxima recopilación
ResponderEliminarInteresante historia y ficticia , te hace volar la imaginación .
ResponderEliminarHermoso.
ResponderEliminarHermoso.
ResponderEliminarBuen relato!
ResponderEliminarBuen relato!
ResponderEliminarMuy llamativa
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